MÉTODO AIDA= EMBUDO DE CONVERSIÓN
 

La tecnología móvil y de las redes sociales han revolucionado la comunicación. Hoy  somos “homo digitalis”, seres hiperconectados 24 horas los 7 días de la semana, comunicándonos y compartiendo contenido con gente de todas partes del mundo en tiempo real. Sin duda esto trae retos trascendentes pero también nuevas oportunidades para los que trabajamos en marketing digital.

En esta revolución aún sigue vigente el modelo AIDA, el cual de acuerdo a sus conceptos consecutivos forman un “embudo de conversión”, en el que en cada fase perdemos potenciales clientes.

 

 

 

 

 


¿Cuál es nuestra misión? Hacer lo más ancho posible el embudo, es decir, hacer que el mayor número posible de personas que se encuentran en una fase pasen a la siguiente, y así sucesivamente, descendiendo fase a fase hasta acabar ejerciendo la acción que nos hayamos propuesto como objetivo.

Atención / Awareness
Para despertar la curiosidad de nuestro público objetivo, nos enfocamos en crear contenido fácil de digerir, que tenga utilidad inmediata y no requiera de mayor esfuerzo por parte de los usuarios. Lo óptimo en esta etapa es diversificar estrategias (SEM, SEO, Email Marketing y Marketing de Contenidos, entre otros), que nuestro tráfico no dependa de un solo canal.

Interés
Despertar el interés significa primero captar la atención, pero con la diferencia de que en este caso esta atención debe tener duración en el tiempo y calidad. Los sitios web y landings pages deben estar correctamente trazados y apuntar a elementos diferenciadores que a su vez apunten a las propuestas de valor. En este punto las herramientas de medición y el correcto análisis de estas métricas juegan un rol clave para definir acciones futuras o correctivas.

Deseo
Debemos demostrar y convencer cómo satisface nuestro producto/servicio la necesidad que planteamos en la fase anterior. El contenido en esta etapa debe ser profundo, empático y directo. Estrategias de pull, de call to action, remarketing  y descuentos por tiempo limitado son herramientas que juegan a favor en “empujar” al usuario a realizar la conversión final.

Acción

Aquí es es donde radica el éxito o fracaso de las distintas estrategias de marketing. Algunos puntos que no debemos olvidar en esta etapa:
 

  • Dejar claro qué es lo que queremos que haga el usuario y pedírselo con mensajes claros, directos y convincentes.

  • Mostrar los beneficios del producto desde los ojos del cliente, no desde nuestra perspectiva.

  • Experimentar con titulares, diseños de páginas, etc. para mejorar la tasa de conversión. Test A/B.

  • Paso a paso de fácil navegación que facilite la adquisión. Trazar, medir y corregir en este punto es un deber.

 

Debemos poner énfasis en la importancia que tiene manejar correctamente el embudo de conversión y que este debe ser diseñado acorde al modelo del negocio al que se va a aplicar. Tampoco olvidar que tenemos que medir el flujo que va pasando en cada etapa de nuestro embudo, para poder saber por qué la gente abandona en cada paso. Para esto debemos definir inicialmente los KPI´s, los cuales nos darán la información sobre las acciones internas del sitio o de la landing page, acciones objetivos que fueron cumplidas o no y en función a ello realizar las correcciones en cada etapa implicada.

“Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar.

Lo que no se mejora, se degrada siempre” Peter F. Drucker.

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